Bajo tierra, la trufa negra

La trufa, en general, realiza su ciclo de vida en permanente conexión con el árbol hospedero. Esta relación de «amistad» y apoyo mutuo, se transmite por delicados filamentos hasta la cosecha, la cual ocurre cuando la trufa está madura y su aroma evidencia su posición. Aquella trufa que no es cosechada, entra en un proceso de descomposición.
Ocurre que la trufa al encontrase en la rizosfera del árbol, en oportunidades, queda «atrapada» en las raíces y su «liberación» requiere un trabajo delicado para no dañar la trufa y minimizar el impacto en las raíces del árbol.

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