Trufas de ÑubleDelicadasAromáticasNovedosas

Aromas sofisticados que nos brinda la tierra

La TRUFA negra (Tuber melanosporum) es un hongo comestible, delicado y cultivado en Chile desde el año 2006 con las primeras truferas establecidas con fines comerciales.

¿Qué es el cultivo de trufas?

Crece bajo tierra

Crece bajo tierra

Se cosechan con perros

Se cosechan con perros

Hongo marrón oscuro

Hongo marrón oscuro

Múltiples usos gastronómicos

Múltiples usos gastronómicos

Este hongo, de un color marrón oscuro y rugoso exteriormente, con venas sinuosas y ramificaciones de color crema en su interior, se desarrolla bajo tierra en alianza con un árbol hospedero (en Chile principalmente Encina española).

    Tiene múltiples usos gastronómicos por su inigualable aroma y presentación, y corresponde a la misma trufa negra cultivada en Francia, España e Italia.

      ¿Cómo se cultiva?

      En Chile no hay trufas nativas que sean comestibles pero en el mundo hay varias con valor gastronómico, destacando la Trufa Blanca (Tuber magnatum), la Trufa Negra (Tuber melanosporum), la Trufa de Verano (Tuber aestivum) y la Trufa Blanca de Primavera (Tuber borchii).

      La trufa blanca no ha sido posible domesticar su cultivo de manera comercial, siendo la trufa negra, la segunda más cotizada, la que se introdujo experimentalmente en Chile el año 2001.

      En simple, la trufa para desarrollarse se asocia de manera simbiótica a las raíces de ciertos árboles (en Chile la Encina española o Quercus ilex ha dado los mejores resultados) y requiere un suelo básico/alcalino, buen drenaje, exento de hongos competidores, suelos medianamente pobres y clima mediterráneo. Sin embargo, con el tiempo, en Chile se ha podido comprobar que el cultivo tiene cierta elasticidad respecto a los parámteros básicos.

      Establecida la plantación, con la experiencia obtenida en el país, hay que esperar entre 3 y 6 años para las primeras trufas (para calmar la incertidumbre) y sobre los 10 años para comenzar con producción comercial, aunque una trufera en condiciones particularmente favorables, puede tener cosechas interesantes a contar de los 8 años.

      En el periodo estival, el cultivo requiere riego por sistema tecnificado.

      Para la cosecha, se necesitan perros especialmente entrenados para detectar el aroma de las trufas maduras bajo tierra y una vez ubicadas, el truficultor se encarga de encontrarlas.

      Nuestra experiencia en imágenes

      Deja que nuestra galería te muestre nuestro trabajo diario y el respeto por nuestras cosechas.

      Proyecto Terratruf,
      Javier Rozas Vera.

      Nace el año 2007 con la idea de innovar respecto al cultivo y actividad agrícola tradicional. Así, junto al apoyo entusiasta de mi padre Mario Rozas Moreno (QEPD) decidí establecer una plantación de trufas negras el año 2008 en la comuna de Coihueco (Ñuble). Un cultivo novedoso pero incierto, cuando aún ninguna trufa había sido cosechada en Chile en esa época.

      El año 2013 me integré a la Asociación Gremial Truficultores de Chile (ATChile AG.) como socio fundador, organización que agrupa truficultores desde la región Metropolitana hasta Los Ríos.

      Pasaron 6 largos años desde el establecimiento de la plantación para encontrar la primera trufa (2014), solo unos gramos en 3 hectáreas, y luego 5 años más (2019), lograr el piso de una producción comercial en una de las hectáreas, la cual se considera a contar de unos 30 kilos/ha.

      En el transcurso del desarrollo de la plantación trufera, se buscó con ensayo/error un itinerario cultural específico, tomando como base la información internacional disponible y los cursos de capacitación realizados en España y Francia. Las condiciones edafoclimáticas en Chile difieren de las europeas, y aunque se debe respetar un marco general propio del cultivo para que éste fructifique, hay factores que hacen imprescindible adecuar técnicas y manejos, sobre todo las diferencias básicas que tenemos respecto a los lugares donde la trufa negra es originaria.

      Al ser una plantación trufera pequeña, quedaron sólo 1.5 hectáreas de las originales, el objetivo establecido fue lograr una alta productividad en volumen y también en niveles de calidad según los indicadores propios atribuibles a la trufa: Aroma, forma, color, textura y tamaño. Este ha sido el fin principal de Terratruf, lo que llevó a realizar las labores de manera particularmente diferenciada dentro de la trufera y mayoritariamente a mano, logrando avances cada año respecto al propósito planteado, alcanzando la meseta productiva 15 años después de la plantación.

      La supervisión de las labores y actividades ha sido minuciosa e instuitiva, y para ello, la colaboración y participación del equipo de trabajo agrícola compuesto por 3 personas y dos perritas truferas, ha sido fundamental.

      Contacto

      Región de Ñuble, Chile

      terrachillan@gmail.com

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